¿Cómo explicar la ansiedad a alguien que no la sufre?

Explicar la ansiedad a alguien que nunca la ha padecido es un asunto muy complicado. En realidad casi todo el mundo experimenta los síntomas de manera diferente, sin embargo, para cada persona que sufre ansiedad es diferente y hay gente que no es capaz de entenderla nunca.

Como alguien que ha vivido con esta enfermedad durante muchos años, he tenido que dar explicaciones constantemente porque nadie entendía por qué me encontraba mal. Muchas de esas personas desafiaban mi estado de ánimo y pensaban que era una locura transotoria o ganas de llamar la atención. Por todo esto, para responder a algunas de las preguntas más frecuentes, quiero explicar qué se siente cuando sufres ansiedad.

Según las teorías más firmes, la ansiedad es tener miedo o sentir nerviosismo sobre lo que podría suceder. Aunque esta es una definición literal, he descubierto que muchos de mis propios ataques de ansiedad no tienen un desencadenante concreto. En pocas palabras, puedes tener una abrumadora sensación de pánico en cualquier momento y en cualquier lugar.

Además de un ataque (que suele ser repentino), la ansiedad suele ser bastante subyacente. Para mí, siento como si mi propia ansiedad es una parte de mis propios pensamientos. No es tanto un miedo o simples nervios, sino más bien un deseo de superar las cosas rápidamente.

Una vez más, no suele ser una cosa específica en la que estoy centrando toda mi energía cuando me pasa esto. Es más bien un grupo de malos pensamientos de los que no puedo escapar. Para mí, esto difiere de la depresión, ya que me deja con una sensación de energía desenfrenada en lugar de una relativa calma.

Uno siente como si tuviera que ganar control sobre sus estresores o de lo contrario seré consumido por ellos. Es diferente para todos, pero la ansiedad tiende a ser más como un impulso de energía.

¿Alguna vez te has sentido como si estuvieras corriendo sin levantarte de tu asiento?. Sí, eso es lo que se siente cuando tienes ansiedad . Es abrumadora, te consume y es muy difícil de escapar. Pierdes el aliento sin hacer escuerzos y te deja completamente agotado cuando ha pasado la crisis..

Partimos de la base de que nadie quiere tener ansiedad y nadie quiere sentirse fuera de control de su propio cuerpo. Cuando tienes un ataque de ansiedad, no sólo te centras en tus propios miedos, sino también en el de los demás. Puedes darte cuenta perfectamente de lo que estás pensando y sintiendo, pero no tienes ningún control sobre ello.

Hay tratamientos que sin duda son efectivos para tratarla, aunque no dejan de ser parches y tú tienes que ser el primer en enfrentarse a ellos y buscar técnicas para desviar pensamientos. En cualquier caso y como me dijo un psiquiatra en una ocasión, a medida que cumples años la vas llevando mejor y es más controlable.